Retos y Futuro del Desarrollo Económico Local
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favorecer la creación de nuevas empresas, de nuevos productos, de nuevos mercados.
El éxito de esta intervención está ligado al desarrollo de un clima social y económico
favorable. Este contexto exige una política centrada sobre la dimensión local: ciudades,
zonas rurales y regiones necesitan organizarse para alimentar la capacidad de desarrollar
nuevas actividades económicas. Este objetivo puede alcanzarse obteniendo el mejor
rendimiento posible de los recursos culturales y económicos locales, a través de una
relación simbiótica entre organizaciones locales públicas y privadas”
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Tanto la Unión Euroepa como la OCDE avalan el diagnóstico de que son las Pymes las
creadoras del 95% de los nuevos empleos, cuando el 99% de las ayudas de los países de la
OCDE se dirigen a multinacionales cuyo impacto directo en el empleo es irrelevante. Pero
son conscientes de que para que las Pymes logren competir en los mercados nacionales
y mundiales deben integrarse en sistemas productivos locales: “la dimensión territorial es
ahora el centro a través del cual la competitividad se determina. Las pequeñas empresas
funcionan en red mejor que las grandes firmas, por eso deben ser ayudadas… Es necesario
invertir en la creatividad, en las personas y en el medio ambiente. Debemos construir redes
internacionales sobre una base territorial. Debemos revisar nuestra forma de gestionar el
espacio y combatir la desigualdad entre generaciones: el paro juvenil es insostenible…”
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Las estrategias europeas de desarrollo y empleo estaban impregnadas de estas ideas,
cuyo sustrato teórico se remontaba a las ideas de Alfred Marshall sobre los distritos
industriales, la teoría de la innovación de Schumpeter, las aportaciones de François
Perroux (1982), y de un conjunto de investigadores y académicos de diferentes países
de la OCDE entre los cuales cabe citar a Scott y Storper (UCLA, USA 1990), Maillat
y Perrin (GREMI, Neuchâtel, Bélgica, 1992), Pyke, Becattini y Sengenberger (IFLS,
Ginebra, 1992), Benko y Lipietz (París, 1992), Garofoli (Milán, 1991), Greffe (París, 1992),
Freeman y Soete (Londres, 1988), y Michael Porter (Londres, 1990)
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El aumento del peso específico relativo, económico y político de Europa, fijando
modelos de éxito como el nórdico; el éxito del modelo japonés centrado en la
innovación tecnológica y el sector industrial; el éxito relativo del modelo californiano
en USA, centrado en el desarrollo territorial y las nuevas tecnologías (TICs,
biotecnologías, etc.), sitúan este modelo de desarrollo y las teorías que lo sustentan
como referencia teórico-práctica para el conjunto de las instituciones nacionales
y supranacionales. El discurso que construyen las instituciones supranacionales
(Unión Euroepa, OCDE, entre otras) para salir de la crisis y reiniciar el crecimiento
económico y el desarrollo se articula sobre un vector teórico neokeynesiano donde
las instituciones nacionales deben reactivar la demanda agregada y la inversión
pero, sobre todo, deben actuar como correctores de los déficits generados por el
mercado autorregulado (desempleo, pobreza, protección social, educación, salud,
etc.) y sobre los desequilibrios territoriales (diferenciales de renta y riqueza, déficit
4.
Chris Brooks:
Innovation et emploi.
Nº 15. París, 1994
5.
Chris Brooks. Ibid
6.
OCDE: Developpement Territorial et Changement Structurel. París, 1993