Retos y Futuro del Desarrollo Económico Local
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de que los dirigentes actuales no parecen tener la capacidad para comprender estos
cambios, ni mucho menos, para dirigir el proceso de recuperación.
En el momento actual las Agencias de Desarrollo Local se enfrentan, una vez más, a
exigencias importantes por el creciente desempleo que la actual crisis conlleva, en el
contexto de nuevos retos y reestructuración hacia una sociedad basada en la innova-
ción y el conocimiento, con mayores exigencias de competitividad territorial y soste-
nibilidad ambiental. Todo ello obliga a una reflexión en profundidad sobre el papel que
las ADEL desempeñan complementando las políticas de carácter macroeconómico
con actuaciones orientadas al fortalecimiento del tejido productivo local en los dife-
rentes territorios, y la generación de empleo en ellos. Frente a la imagen del empre-
sario innovador y los modelos que propugnan el emprendedorismo como solución,
actuando de forma aislada, el concepto de entorno territorial de innovación destaca
que la innovación es un hecho colectivo y territorial en el cual coexisten relaciones de
mercado y relaciones de cooperación en el territorio. Estos espacios favorables a la
innovación no surgen de manera espontánea como resultado del libre funcionamiento
de los mercados, sino que requieren la actuación de agentes promotores, públicos y
privados, que impulsen las estrategias de desarrollo local y empleo desde los propios
ámbitos territoriales.
Por otra parte, la incorporación de innovaciones y empleos orientados por la soste-
nibilidad ambiental (empleos verdes) es hoy día una exigencia fundamental. Ya no se
trata del agotamiento de recursos no renovables, sino de la alteración de las funcio-
nes fundamentales de la biosfera en su capacidad de regeneración de los servicios
ambientales que presta. La sostenibilidad del desarrollo exige, pues, replantear las
formas de producción y de consumo, así como muchas de las formas de trabajo, esto
es, el estilo de vida de nuestras sociedades. La innovación económica y social debe
orientarse por los imperativos de la sostenibilidad ambiental, buscando la confluencia
con las necesidades de la innovación empresarial y laboral que ello requiere. El obje-
tivo del desarrollo sostenible representa, pues, una nueva fase de reestructuración de
los sistemas productivos locales, en la cual los crecientes costes ambientales deben
constituir un estímulo para que las empresas y territorios busquen los incrementos de
eficiencia productiva y competitividad en el uso más sostenible de los recursos. Bases
de esta reestructuración emergente son el desarrollo de tecnologías limpias, la mayor
eficiencia energética y el ahorro del consumo de agua, el uso de procedimientos no
contaminantes, y la reducción, eliminación y reutilización de residuos. Todo ello su-
pone el desarrollo de una nueva industria de bienes y servicios medioambientales y
empleos verdes, así como una reestructuración y puesta al día del tejido productivo
existente, sobre la base del importante activo que constituye la dotación de recursos
humanos y de conocimiento existentes en los diferentes territorios.
Las funciones principales de las ADEL se orientan, pues, hacia la valorización de los
recursos endógenos y la puesta en valor de los recursos económicos, ambientales y
culturales en los respectivos territorios, siendo igualmente instancias fundamentales
para la coordinación territorial de las políticas de innovación, competitividad, desarro-
llo y empleo en las distintas Comunidades Autónomas del Estado español. Esta acti-