Retos y Futuro del Desarrollo Económico Local
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actores territoriales, así como en su capacidad para focalizar el trabajo en aquellos
ámbitos de intervención donde puedan generar un impacto importante. En ambos
casos, las ADEL necesitan ser organizaciones colaboradoras y dinámicas, orientadas
a resultados concretos, que deben –asimismo- comprender la complementariedad de
las mismas con las funciones ejercidas por otras organizaciones de niveles más altos
de gobierno.
Frente a esta clara delimitación de las funciones que suelen desempeñar las ADEL,
la reflexión de José Manuel Farto sobre la “Evolución de la teoría y la praxis sobre el
Desarrollo Económico Local” nos ayuda a comprender que del “dicho al hecho suele
haber bastante trecho”. En efecto, Farto comienza por separar dos periodos histó-
ricos diferentes. Uno de ellos es el que va desde 1980 a 1996, donde tuvo lugar una
explosión importante de iniciativas DEL, correspondiendo con un escenario de crisis
económica y en un contexto teórico ambiguo y empírico que convertía el DEL más
en una praxis socio-política que en una estrategia económica o en un conjunto de
políticas económicas locales bien fundamentadas. De otro lado, el período de 1997 a
2008 es un período de fuerte crecimiento económico y desarrollo notable de la fun-
damentación científica del enfoque DEL, pese a lo cual las estrategias DEL práctica-
mente han ido desapareciendo, sepultadas por la ideología neoliberal, el predominio
del capital financiero especulativo, las empresas multinacionales y las redes digitales
que, en conjunto, parece que tratan de des-territorializar la economía, barriendo las
políticas y los instrumentos económicos en manos de los Estados y las regiones. Para
Farto, por tanto, el resurgir del desarrollo económico local está íntimamente ligado a la
superación del paradigma científico económico del neoliberalismo y a la reconstruc-
ción política de las instituciones locales como contrapeso socio-político territorial de
la desinstitucionalización provocada por el llamado “orden global”.
En su trabajo sobre “Políticas de austeridad y rol del sector público: reflexiones desde
la necesidad de cambio del paradigma en Desarrollo Local”, Antònia Casellas señala
la necesidad de un cambio en el planteamiento del Desarrollo Local, el cual debe
dejar de entenderse como sinónimo de crecimiento indiscriminado, y centrarse en la
búsqueda de una nueva viabilidad social y territorial, sensible a las necesidades de
la población y a las exigencias que imponen el medioambiente y el abastecimiento
energético. La creciente concienciación medioambiental prima, según Casellas, cri-
terios de proximidad, de lo que dan cuenta las crecientes iniciativas en cooperativas
de consumidores que conectan a los productores locales con los consumidores sin la
presencia de intermediarios; la puesta en valor de la producción “kilómetro cero”, es
decir, la producción cercana; y la presencia de consumidores interesados en informar-
se sobre las características del proceso productivo como criterio de elección de un
producto. Estos cambios en los valores de la población y en los modelos productivos
y de consumo indican que no se puede seguir desvinculando territorio y usos sin te-
ner en cuenta la distancia que separa unos de otros.
Desde la experiencia de la práctica en la gestión del desarrollo económico local durante
estos últimos 25 años, la reflexión realizada por Gregori Cascante sobre las “Tendencias
del desarrollo local, un balance muy personal”, destaca diversos aspectos de interés.