Retos y Futuro del Desarrollo Económico Local
[
191
]
Por desarrollo socioeconómico entendemos un proceso capaz de activar políticas que
superen la clásica división entre lo social (supuestamente, el campo de la voluntad
política) y lo económico (supuestamente intocable); más aún, entender lo económico
en un sentido sustantivo, como el sistema que una sociedad se otorga a sí misma
para cubrir las necesidades de sus miembros, un sistema que es complejo y diverso:
economía productiva pero también economía reproductiva; economía privada pero
también economía pública estatal y economía pública asociativa o comunitaria (la ESS);
economía monetizada pero también nomonetizada; intercambio a través del mercado,
pero también reciprocidad, producción para el autoconsumo y redistribución.
Por desarrollo endógeno entendemos el desarrollo que parte de la movilización de los
recursos humanos y físicos, así como de las capacidades organizativas e institucion-
ales locales, para crear nuevas actividades económicas en el territorio. Dicha moviliza-
ción debe ser protagonizada por los actores locales, que han de detectar los recursos
que hasta el momento no habían sido reconocidos como tales o que el capital está
subutilizando, para aflorarlos y activarlos en toda su plenitud.
Desarrollo autocentrado significa que las actividades económicas que se lleven a
cabo deben orientarse, en primera instancia, a cubrir las necesidades de la población
local. Ello suele implicar una estrategia de diversificación productiva y de sustitución
de importaciones para obtener cierto grado de autosuficiencia, lo que será cada vez
más imprescindible a medida que se vayan agotando las energías fósiles y aumenten
los costes de la distribución a larga distancia.
Finalmente, dicho desarrollo debe ser comunitario, esto es, basado en la cohesión
de la población local y el empoderamiento por parte de la misma, lo que nos lleva
a pensar que los entes locales no pueden estar al frente de las iniciativas de ESS
-un lugar reservado a la ciudadanía organizada-, sino al lado de las mismas, creando
condiciones, sensibilizando y dándoles facilidades para que surjan, colaborando
con ellas, financiándolas y reservándoles mercado. A nuestro entender, una política
municipal que emplee a fondo la caja de herramientas de la ESS debería guiarse por
las siguientes ideas fuerza:
a)
Primera, fijaría su objetivo, no en el crecimiento de los indicadores económicos
convencionales, sino en garantizar el bienestar de las personas, es decir, en la satis-
facción de sus necesidades de alimentación, vivienda, educación, sanidad, crédito,
etc. Ello puede lograrse ayudándoles a que creen sus propios puestos de trabajo
a fin de generar un ingreso que les permita cubrir sus necesidades, pero también
mediante la provisión de servicios públicos básicos complementados con sistemas
de ayuda mutua. La ESS puede contribuir a ambas cosas.
b)
Segunda, tendría que considerar, no al capital, sino la creatividad y la cooperación
como los principales recursos. Las personas deben ser, a un tiempo, objeto y
sujeto del desarrollo local. Ellas poseen los activos más valiosos: conocimientos,
experiencia, ingenio, entusiasmo, tiempo... El reto de las políticas municipales
consiste en estimular y ayudar a las personas para que los pongan en común (todo