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Perspectivas de futuro
para el Desarrollo Económico Local
Francisco Alburquerque Llorens
Red de Desarrollo Territorial para América Latina y el Caribe
25.1.
La crisis actual y la importancia de las actuaciones de desarrollo
local
La importante crisis financiera y económica actual en Europa muestra la delicada
situación generada por la desregulación de los movimientos internacionales de capital,
con resultados tremendamente adversos para el desarrollo económico territorial y el
empleo. En la explicación de la crisis actual la distinción entre capital productivo y
capital financiero es especialmente importante, ya que es preciso distinguir entre las
inversiones que incrementan la capacidad productiva y el empleo en un territorio, de
aquellas otras actividades orientadas únicamente a la obtención de ganancias de tipo
financiero.
El capital financiero es móvil por naturaleza mientras que el capital productivo posee
una mayor referencia territorial, tanto por los bienes de equipo, maquinaria e infrae-
structura instalados, como por las vinculaciones y relaciones existentes entre los ac-
tores que integran las cadenas productivas de las que forman parte las empresas en
los territorios donde se localizan. De este modo, el capital productivo posee mayores
raíces que el capital financiero en un determinado campo de actividad o sector pro-
ductivo, así como en su ámbito territorial específico.
Todo ello implica adaptaciones importantes en las formas de producción y gestión,
mejora de la cualificación del capital humano, y despliegue de procesos de cooperación
empresarial, coordinación interinstitucional y gobernanza público-privada, lo cual
requiere la introducción de innovaciones (tecnológicas, sociales, institucionales,
medioambientales y de gestión) desde cada ámbito territorial al interior de los
diferentes Estados.
Frente a la magnitud de dichos cambios, las propuestas de austeridad y ajuste que
se vienen poniendo en práctica en el Sur de Europa, agudizan la situación de crisis,
retrasan la recuperación del crecimiento económico y el empleo, y –sobre todo-
desprecian las lecciones de la historia económica, siendo cada vez mayor la sospecha
de que los dirigentes actuales no parecen tener la capacidad para comprender estos
cambios, ni mucho menos, para dirigir el proceso de recuperación.