Retos y Futuro del Desarrollo Económico Local
[
246
]
La competitividad es, pues, resultado de una acción sistémica (Gráfico 3) que se
despliega desde los diferentes niveles citados, lo cual requiere la participación del
conjunto de la sociedad. Ante tales exigencias no cabe una actitud pasiva, ni tam-
poco limitada a las actuaciones de nivel macroeconómico, siendo obligado buscar
iniciativas desde el nivel microeconómico (de la actividad productiva y empresarial),
así como intermediar desde el nivel meso para el diseño conjunto y coordinado de
políticas e instrumentos y, sobre todo, para impulsar la creación de la institucionalidad
local para el desarrollo económico de forma concertada con los diferentes actores so-
ciales territoriales, públicos y privados. Adicionalmente, ello requiere también alentar
la capacidad social de concertación estratégica entre los diferentes actores locales
desde el nivel meta, a fin de dotar a dicha estrategia de una determinada visión, ac-
tuando también en la promoción de valores culturales favorables a la creatividad y el
emprendimiento en los diferentes ámbitos territoriales.
En definitiva, la empresa, en la pugna competitiva frente a las empresas rivales, de-
pende no sólo de las mejoras internas que introduce en su propio funcionamiento
interno, sino de la calidad de sus relaciones en la red de proveedores y clientes, así
como de la existencia en su “entorno territorial” de componentes facilitadores de la
introducción de innovaciones. Como se aprecia, el territorio es un elemento decisivo
del desarrollo, y la competitividad de la empresa debe contemplarse siempre como
una construcción territorial en la que participan tanto el sector privado como el sector
público y las instituciones de apoyo existentes. Nada de esto es llevado a cabo por
la sola lógica o funcionamiento de los “mercados”, razón que subraya la importancia
de las ADEL como organismos intermediadores fundamentales para la realización de
estas actividades relacionales en los diferentes territorios.
25.4.
La construcciónde entornos territoriales favorables a la compe-
titividad, la innovación y la sostenibilidad ambiental
Frente a la imagen del empresario innovador actuando de forma aislada, el concepto
de Entorno Territorial de Innovación destaca que la innovación es un hecho colectivo
y territorial en el cual coexisten relaciones de mercado y relaciones de cooperación
en el territorio. Estos espacios favorables a la innovación no surgen de manera
espontánea como resultado del libre funcionamiento de los mercados, sino que
requieren la actuación de agentes promotores, públicos y privados, que impulsen las
estrategias de desarrollo local y empleo desde los propios ámbitos territoriales.
Condiciones básicas para la formación de entornos territoriales innovadores son:
◗
La existencia de instancias locales, con apoyo de los actores públicos y privados,
capaces de animar los procesos de desarrollo local y empleo, poniendo en valor
recursos endógenos infrautilizados o no utilizados, aprovechando oportunidades
de dinamismo exógeno y promoviendo cambios técnicos, sociales e institucionales
en sus respectivos ámbitos territoriales.