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La gestión del desarrollo económico
local, una visión de futuro
Eduard Barcons Comellas
Gerente de l’Agència de Desenvolupament del Berguedà
El entorno: vivimos en un futuro presente
Hay una maldición china que dice: “ojalá vivas en una época interesante”. Ciertamente,
a todos nosotros -de una forma u otra- nos ha tocado vivir en un estado de aceleración
constante, y con la recurrencia de las crisis. En esta reflexión no voy a referirme a la
Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, sino al hecho de
que el paradigma de las políticas de desarrollo local ha cambiado. Permítanme com-
partir una frase que siempre me gusta señalar a mis colaboradores: “no tiene sentido
decir que hacemos todo lo posible, hemos de tratar de hacer lo que es necesario”. En
definitiva, debemos ser conscientes del nuevo entorno, estamos viviendo en un mo-
mento tan apasionante como peligroso, donde la gestión y gobernanza del desarrollo
económico local deben actualizarse.
“Lo que sé, es lo que creo”… cómo afrontar la gestión y optimiza-
ción del desarrollo económico local
“Perdona Eduard, ¿qué es esto a que te dedicas del desarrollo económico local?” Esta
es una pregunta frecuente que nos obliga a ser conscientes de la transcendencia de
lo que hacemos diariamente. Por ello, una de las respuestas que doy es que “somos
profesionales que tratamos de ayudar eficazmente a las personas que nos rodean a
conseguir sus ideas, sueños y prosperidad”.
En segundo lugar, como “no hay viento favorable para quien no sabe donde va”, es
necesario la existencia de una estrategia territorial basada en proyectos realmente
tractores (eso sí, un número limitado) y donde exista una clara definición de los ac-
tores que los implementarán. Por cierto, si hablamos de estrategia, la bonhomía o
defensa del desarrollo económico local no debe impedirnos ver que puede existir a
veces una excesiva atomización de estructuras, exceso de gasto, la imposibilidad de
acometer proyectos tractores, etc. Por ello, las entidades que gestionan el desarrollo
económico, si quieren ser sistémicas o realmente eficaces deben desarrollar con éxito
cuatro funciones básicas: liderazgo, coordinación, implementación de proyectos im-
portantes y una función económica (ser un actor esencial en el ecosistema local). En
resumen, debemos disponer de una estrategia territorial, pero “una buena estrategia
sin una ejecución es ciencia-ficción”.