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La internacionalización
de las empresas: un reto
para el desarrollo local
Fernando Nebreda,
Oarsoaldea, Presidente de GARAPEN
La internacionalización es hoy considerada como un elemento clave para el refuerzo
de la competitividad de las empresas. La disminución de la demanda interna (tradi-
cionalmente un sustento básico de las Pymes locales), debida a las consecuencias
de la crisis actual, está situando como objetivo de las estrategias de competitividad
empresarial a la promoción del acceso a mercados exteriores, un aspecto ante el cual
las Agencias de Desarrollo Local no podemos permanecer al margen.
En primer término, porque somos un agente intermedio de competitividad, es decir,
un agente que interviene promoviendo de manera activa la competitividad del tejido
empresarial en los territorios. Para ello, aportamos dos elementos clave. En primer
término, la proximidad a los actores fundamentales de un sistema territorial de com-
petitividad (las empresas, las infraestructuras inteligentes, los emprendedores, la Ad-
ministración Pública, los agentes sociales, la población en general), lo que nos dota
de una mayor facilidad para establecer las necesarias interrelaciones entre ellos. En
segundo lugar, porque podemos proporcionar un conocimiento más exhaustivo y
preciso de las cadenas productivas territoriales.
Ambos factores combinados han provocado que -desde hace ya años- las Agen-
cias de Desarrollo Local hayamos sido protagonistas, junto con otros agentes, de las
políticas ligadas a la competitividad, como han sido el desarrollo de suelo industrial, la
innovación, la cooperación inter-empresarial, el fomento de la emprendeduría, etc. Por
todo ello, era inevitable que, en esa constante labor de apoyo al fortalecimiento de
la competitividad y sostenibilidad de nuestras empresas, las Agencias de Desarrollo
Local nos preocupásemos primero, y después incursionásemos, en el ámbito de la
internacionalización.
Pero lo que a nosotros nos parece un desembarco natural, ha sido cuestionado desde
algunos ámbitos. Podemos afirmar que, cuando menos, no se nos ha reconocido co-
mo un agente tradicional o natural, en lo que a la búsqueda de nuevos mercados
para nuestras Pymes se refiere. Y esta constatación fáctica nos obliga a reflexionar
sobre si se puede aportar algo desde el desarrollo local, y particularmente desde las
Agencias de Desarrollo Local, para apoyar al tejido empresarial en los procesos de
internacionalización.
Si realizamos un somero análisis de las estrategias tradicionales de los distintos
gobiernos autonómicos y del propio gobierno del Estado, observaremos que en la