El Desarrollo Económico Local frente a la crisis
Declaración de la Red de Entidades para el Desarrollo Local (REDEL)
Preámbulo
La Asociación Red de Entidades para el Desarrollo Local (REDEL) nació en el año 2008 como una Red de entidades expertas en desarrollo local que trabaja para la mejora continua de las organizaciones a través de la reflexión, la gestión del conocimiento y la colaboración, buscando el reconocimiento y la puesta en valor a nivel técnico y político del desarrollo local y su proyección a nivel internacional.
REDEL, por tanto, está formada por un conjunto de Agencias de Desarrollo Económico Local y organizaciones que promueven su trabajo en red en distintos territorios españoles, y tiene la vocación de constituirse en un referente para este tipo de entidades, las instancias políticas que las respaldan, los profesionales que forman parte de ellas y, en general, los diversos actores que intervienen en el diseño y la gestión de las políticas de desarrollo económico local en nuestro país.
Desde REDEL somos conscientes de que, si bien las políticas de desarrollo económico local surgieron a mediados de los años 80 como una respuesta de las administraciones locales a la presión directa que ejercían sobre ellas la ciudadanía y las empresas afectadas por la crisis económica de aquel momento, y ante la incapacidad de dar respuesta a la especificidad de los impactos locales de dicha crisis por parte de las administraciones competentes, su institucionalización en forma de estructuras estables se ha producido precisamente en un marco de inexistencia de competencias locales específicas para llevar a cabo la mayor parte de las políticas que hoy en día consideramos que conforman la cartera del desarrollo económico local. Ello ha sido posible, principalmente, por dos circunstancias: por la disponibilidad de recursos, y en particular los procedentes, con carácter finalista, de otras administraciones y por un interpretación abierta del principio de Autonomía Local en la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local (LBRL).
Respecto a la primera de las circunstancias, tanto REDEL como las entidades que la conformamos sufrimos actualmente, del mismo modo que el grueso de la sociedad española, los graves efectos negativos de la crisis económica y, en particular, las dificultades financieras de las administraciones públicas locales de las que dependemos. A ello debe añadirse la reducción sustancial de aportaciones de otros niveles de la administración y muy especialmente la perspectiva de cambio en las posibilidades de acceso a los fondos estructurales europeos, que han sido los que en gran medida han permitido la consolidación de nuestras entidades como piezas clave para la dinamización de la actividad económica y el empleo en las ciudades y los territorios donde actuamos durante las últimas décadas.
Por lo que respecto a la segunda de las circunstancias citadas, la aprobación de la LRSAL representa una reforma en profundidad del marco regulatorio de la actuación de los entes locales. Una reforma dirigida, entre otras cuestiones, a establecer una mayor rigidez en la capacidad local de asunción de competencias y, en consecuencia, a establecer límites importantes en dicha actuación que podrían afectar muy directamente a buena parte de las políticas de desarrollo económico local y, con ello, a las entidades que pertenecemos a REDEL y al resto de nuestras homólogas.
Cuando se ponga en marcha este proceso de cambio y ajuste de competencias, se debe recordar que el Gobierno Central se adhirió el 01/03/1989 a la Carta Europea de Autonomía Local, reconociendo que el ejercicio de las competencias públicas debe, de modo general, incumbir preferentemente a las autoridades más cercanas a los ciudadanos, es decir, los ayuntamiento, y que la atribución de una competencia a otra autoridad debe tener en cuenta la amplitud o la naturaleza de la tarea o las necesidades de eficacia o economía.
Tampoco debemos olvidar que no hace muchas fechas atrás, el Real Decreto Ley 3/2011 de 18 de febrero, de medidas urgentes para la mejora de la empleabilidad y la reforma de las políticas activas de empleo, modificando la ley 56/2003 de 16 de diciembre de empleo reconocía la necesaria dimensión local de la política de empleo tanto en su diseño y modelo de gestión, , debiendo tenerse en cuanta esta dimensión local para ajustarlas a las necesidades del territorio, para que así favorezcan y apoyen las iniciativas de generación de empleo en el ámbito local.
Ante este panorama complejo, las entidades que formamos parte de REDEL queremos reivindicar el importante papel que las políticas de desarrollo económico local han venido desempeñando en las tres últimas décadas en nuestro país en ámbitos como la promoción del espíritu emprendedor entre la población; la mejora de las posibilidades de acceder a un empleo, especialmente para colectivos desfavorecidos; el fortalecimiento de los sistemas productivos locales; la dinamización comercial y turística de nuestros municipios, comarcas y provincias; entre muchos otros. La proximidad al territorio, a las personas y a las empresas que viven, se mueven y llevan a cabo sus actividades en él, de las entidades que desplegamos estas políticas ha sido, es y será la clave principal de los éxitos conseguidos. Y ello debería ser tenido en cuenta en cualquier replanteamiento del marco competencial en la materia.
En cualquier caso, desde REDEL somos conscientes también de que esta reivindicación debe ir acompañada de un alto grado de autoexigencia y autocrítica. La época de disponibilidad ingente de recursos, acompañada o no de bonanza económica, permitió en determinados casos una proliferación a menudo poco racional de estructuras y dispositivos por el territorio, la puesta en marcha de proyectos y equipamientos poco sostenibles en el tiempo y una cierta laxitud en la hora de acometer los imprescindibles procesos de planificación, gestión y evaluación. Y si bien es cierto que el auge del desarrollo económico local se ha producido a pesar de la dependencia de programas finalistas, a menudo poco flexibles para su adaptación a cada entorno, la precariedad en el empleo de los profesionales de este ámbito o un cierto clima de competencia, más que de colaboración, con el ámbito autonómico, es preciso reconocer que muchas veces se ha actuado obviando estas circunstancias y, por tanto, sentando unas bases poco sólidas con las que afrontar coyunturas como la presente.
Ante este panorama, REDEL ha impulsado y participado en diversos foros con el objetivo de reflexionar sobre el momento actual del desarrollo económico local en nuestro país y hacer un balance de lo aprendido en las más de dos décadas de experiencia acumuladas en este ámbito e identificar los principales retos de futuro a los que nos enfrentamos.
Como resultado de los debates realizados, REDEL presenta las siguientes conclusiones a modo de Declaración1, mediante la cual realizamos un llamamiento a revindicar demandar el papel del desarrollo económico local, y de las agencias en particular, ante la situación de crisis, su importancia en la recuperación económica y del bienestar de la ciudadanía y su relevante contribución en la construcción de unas nuevas economías locales más sólidas de cara al futuro.
El Desarrollo Económico Local frente a la crisis
- Transitamos un período de crisis económica y financiera de carácter global pero cuyos efectos más devastadores se han dejado sentir a escala local.
- Esta crisis tiene también un fuerte componente industrial, ya que se requieren cambios en el modelo de producción con el fin de incorporar las innovaciones ambientales, tecnológicas, gerenciales, sociales e institucionales que exige la tercera revolución industrial o tránsito hacia la Economía Verde.
- Por otra parte, en la actualidad asistimos a un proceso de reestructuración competencial, ya que el debate sobre las reformas para hacer frente al déficit fiscal se ha centrado en gran medida en el ejercicio de las competencias (propias y asumidas como complementarias) de las administraciones locales y autonómicas.
- Estamos, pues, ante un panorama muy incierto para los entes locales y, en particular, para las entidades que nos dedicamos a promover el desarrollo económico local.
- Sin embargo, somos conscientes de que todas las crisis ofrecen oportunidades, aunque el aprovechamiento de estas oportunidades exige una actitud pro-activa por parte de nosotros, y posiblemente un grado mayor de organización o de coordinación activa.
- Entendemos también que, para la salida de esta crisis, el enfoque del desarrollo económico local no sólo sigue siendo válido, sino que resultará crucial para alcanzar un nuevo modelo económico más sostenible y resiliente.
- Es preciso relativizar el discurso de la globalización para entender la importancia del enfoque DEL. Más de las tres cuartas partes de la producción mundial no es objeto de exportaciones o importaciones. La producción local existe: la mayoría de los mercados son de ámbito nacional, regional o local, protagonizados en su inmensa mayoría por empresas de pequeña dimensión. La orientación de las políticas se encuentra sesgada hacia las empresas grandes del núcleo globalizado mundial, el cual no incorpora la lógica de funcionamiento de las microempresas, cooperativas y pequeñas y medianas empresas que integran el tejido productivo y empresarial predominante de las economías locales. La política de desarrollo no puede ser única.
- Por otra parte, las estadísticas convencionales no incorporan una visión fiel de la realidad de los distintos territorios. La lógica financiera predominante sólo utiliza indicadores agregados de carácter macroeconómico, los cuales no expresan la naturaleza de las situaciones reales en cada territorio.
- Asimismo, se constata que las políticas de empleo se optimizan cuando se realizan desde los propios territorios. Los mercados de trabajo son territoriales y las respuestas deben ser específicas según el contexto.
- Por todo ello, es muy importante incorporar una visión global en el enfoque DEL. No podemos únicamente centrarnos en la actividad cotidiana o del día a día desde nuestros territorios. Es preciso discutir y compartir una visión prospectiva frente a los cambios del contexto global que afectan de manera e intensidad diferente a cada territorio.
- Tener una visión prospectiva o pensar estratégicamente el territorio o ciudad es, pues, fundamental para el enfoque DEL. No se trata sólo de avanzar haciendo cosas concretas. Hay que tener una visión de futuro y desplegar las alianzas necesarias para ello.
- También es fundamental atender a la necesidad de la adaptación de las normas y disposiciones jurídicas o legales que faciliten los cambios requeridos en la realidad desde el enfoque DEL.
- Se deben potenciar i coordinar los instrumentos que reconozcan a los ayuntamientos y a las agencia de desarrollo local la “no duplicidad de servicios” con las otras administraciones, como una de las tres vías que ha establecido la LRSAL, juntamente con el ámbito competencial propio y los instrumentos de delegación de competencias.
- La introducción de innovaciones resulta igualmente esencial. Esta innovación depende esencialmente de las vinculaciones que logremos concretar entre el sector de conocimiento y los actores locales que están a cargo del sector productivo y empresarial y de los servicios públicos en cada ámbito territorial. El enfoque de los sistemas locales de innovación nos muestra que la innovación es esencialmente un hecho territorial, igual que lo es la política de empleo, la formación de recursos humanos, la promoción económica o la política medioambiental.
- Como ha reconocido la LRSAL, es desde el ámbito local como mejor se puede acercar a los ciudadanos el uso, formación y participación de las tecnologías de la información y las comunicaciones. Muchos ayuntamientos han apostado dedicadamente por las nuevas tecnologías, para convertirse en ciudades inteligentes – Smart Cities- donde con un uso más eficiente y sostenible de los recursos se consiga mejores niveles de vida en las ciudades y se potencie el desarrollo económico local y las ADEL debemos apostar decididamente por ello.
- La mejora de las economías locales a través del enfoque DEL debe incorporar igualmente a la economía informal. La ineficacia de las medidas adoptadas a otras escalas territoriales para regularizarla o eliminarla es manifiesta. Y precisamente la profundidad de la crisis va a desplazar buena parte de las actividades locales a ese espacio irregular, el cual debe ser objeto de actuaciones creativas con criterios solidarios y de economía social o cooperativa. La reflexión hacia el futuro de las ADEL abrirá estas acciones como parte de nuestra agenda.
- En este contexto, es necesario destacar la importancia de la financiación para el desarrollo económico local. Las cajas de ahorro eran instrumentos fundamentales para ello, de manera que ahora hay que levantar de nuevo instrumentos para la financiación de los procesos DEL (incluyendo, obviamente, los vinculados con los modelos alternativos de la banca ética, solidaria y de proximidad) cuya tarea no es menor. La necesidad de las alianzas en este ámbito es patente.
- La política de alianzas que se postula debe encarar la necesidad de encontrar espacios de colaboración no sólo con las organizaciones empresariales, sino con las organizaciones sindicales y los movimientos de desempleados/as. En un momento donde la economía ya no está sólo formada por fábricas, sino que tiene una naturaleza difusa y heterogénea, con grandes fracciones de la población en situación de desempleo, hay que hacer un esfuerzo por incorporar un contenido de esas alianzas que supere rutinas de comportamiento alejadas y dispares. No es un tema menor, pero hay que superar la situación conflictiva actual en estos espacios.
- Parece también necesario ampliar el espacio de reflexión interna entre nosotros/as respecto al enfoque DEL sobre el cual existen ambigüedades que deben superarse. La discusión conceptual parece necesaria.
- Las ADEL no son únicamente centros de negocios. El fomento de la emprendeduría es sólo una parte de la actuación de las ADEL. El desarrollo tiene también otras dimensiones adicionales a la económica: ambiental, institucional, social y humana.
- Avanzar hacia una visión compartida del futuro modelo de desarrollo, en esos términos, requiere ejercer un liderazgo colectivo por parte de las ADEL.
- Es importante, para ello, mejorar la capacidad de las ADEL en la comunicación de sus acciones y estrategias. La difusión debe ser una herramienta que anime a la continuidad de las alianzas y la acción.
- La agenda de futuro de las ADEL requiere estrategias singulares y políticas locales integradas a partir de las circunstancias y factores propios, a fin de lograr mayor impacto, más eficiencia y más continuidad de nuestras acciones.
- En este sentido, es preciso incorporar la planificación territorial y urbana dentro de la planificación DEL. Las ADEL deben incursionar en el planeamiento estratégico territorial y urbano para tener capacidad real de liderar la transformación y dinamización de las economías locales.
- Pero especialmente, ejercer ese papel de liderazgo supone, en gran medida, que debemos desaprender. Desaprender es olvidarse (un poco o bastante) de cómo venimos haciendo las cosas. Ello obliga, por tanto, a un proceso crítico que debe facilitarse dando contenido sustantivo a nuestras alianzas y colaboración activa.
- Para conseguirlo, dentro de las ADEL se requieren equipos profesionales, con talento y potencial colaborativo. Sólo con voluntarismo no se llega. El ejercicio de adaptación parece permanente.
- Igualmente, hay que disponer de espacios de referencia (o redes) con contenidos específicos. De nada sirven las redes relacionales sin agenda ni visión de futuro. Las alianzas deben concretarse en estrategias de cooperación con definición de acciones compartidas. Solas, las ADEL no pueden hacer mucho.
- En este sentido, resulta necesario avanzar en una propuesta decidida de encontrar espacios de colaboración entre las ADEL y los Grupos de Desarrollo Rural; un distanciamiento que constituye un error de nuestra estrategia que debe corregirse cuanto antes.
- Igualmente, el mundo y actuaciones de las Agencias de Desarrollo Regional tampoco parece coordinarse casi nunca con las actuaciones y estrategia de las ADEL. Otro ámbito en el que la mejora de la coordinación parece una necesidad urgente.
- También resulta obligado encontrar una coordinación superior entre las redes existentes de ADEL en el conjunto del Estado e internacionalmente.
- Es necesario coordinar las actuaciones de las ADEL con las políticas para la ocupación del Gobierno Central, que ha reconocido en el documento ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE ACTIVACIÓN PARA EL EMPLEO 2014-2016 como principio de actuación de los servicios públicos de empleo, tanto el central como los autonómicos, la apertura a la sociedad, facilitando la participación de otros agentes y empresas, tanto públicos como privados, incluyendo entidades tales como corporaciones locales,
- El enfoque de la Investigación Acción Participativa es una estrategia para el cambio, que critica el enfoque tradicional de la investigación. Cada ADEL debe abrir un espacio de colaboración para el DEL con todos los integrantes de equipos del sector de conocimiento (universidades, investigación, asesoramiento técnico y profesionales) que deseen avanzar en este enfoque y lo pongan en práctica.
- Adicionalmente, acercarse a los Institutos de Enseñanza Media y Formación Profesional, así como a la Escuela son acciones inteligentes que deben aplicar las ADEL en cada ámbito territorial.
Sobre la crisis
Sobre el enfoque del Desarrollo Económico Local (DEL)
Sobre las Agencias de Desarrollo Económico Local (ADEL)
Retos
- RECONOCIMIENTO INSTITUCIONAL: LOGRAR/CONSOLIDAR EL RECONOCIMIENTO DE LAS AGENCIAS COMO AGENTE DEL TERRITORIO COMUNICACIÓN: es necesario que se conozca mejor lo que hacemos no sólo fuera sino dentro, en la propia organización municipal/comarcal. Así, mientras quienes son y han sido usuarios de los servicios que se vienen prestando sí tienen un conocimiento, aunque sea parcial, de las agencias, se necesita un posicionamiento más fuerte desde el punto de vista de generalizar el conocimiento y reconocimiento de nuestro papel en el desarrollo económico local. A nivel institucional se han dado pasos importantes pero también falta avanzar en este sentido.
- DEFINIR A NIVEL LOCAL/COMARCAL CON EL RESTO DE AGENTES CUÁLES SON LAS ACTIVIDADES QUE TENEMOS QUE DESARROLLAR.
El hecho de que se hayan ofrecido unos servicios y se hayan prestado adecuadamente en el pasado no quiere decir que ahora lo estemos haciendo bien y lo vayamos a hacer bien en el futuro. En ocasiones seguimos ofreciendo los mismos servicios por inercia cuando algunos de ellos deberían redimensionarse, transformarse en profundidad o incluso desaparecer.
Estamos acometiendo un cambio interno muy fuerte en las agencias, lo que supone un también un considerable cambio cultural en la forma de trabajar: hace unos años éramos prestadores de servicios; hoy somos más articuladores de redes. Hace falta, por tanto, una nueva forma de hacer las cosas.
- COLABORACIÓN ENTRE LAS PROPIAS AGENCIAS DE DESARROLLO.
Tenemos que ser capaces de identificar qué es lo que nos une y ponerlo en valor. No se trata de homogeneizar o estandarizar procesos o productos, ni de promover las mismas soluciones organizativas y estratégicas para cada territorio, a modo de “café para todos”. Cada agencia, de acuerdo con la idiosincrasia de cada territorio, definirá cuáles son sus líneas estratégicas y su modus operandi. En cualquier caso, resulta imprescindible articular el trabajo en red.
- PROMOVER DINÁMICAS DE COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA EN EL TERRITORIO.
Uno de los cambios principales que han experimentado nuestras políticas y nuestra forma de hacer ha sido la intensificación de la colaboración con otros agentes socioeconómicos del municipio o de la comarca. El enfoque clave de futuro está ahí, puesto que no estamos para hacer lo que nos mandan sino para hacer lo que se necesita. Dependemos en gran medida de los condicionantes que nos impone la financiación mediante programas de otras administraciones, pero el enfoque adecuado para trabajar en el territorio no es de arriba abajo, sino la dinámica de la colaboración público-privada en proyectos.
Ante las circunstancias descritas en el apartado anterior, señalamos como fundamental de cara al futuro del DEL y de las ADEL hacer frente, todos los actores implicados en este ámbito y de manera conjunta, a los siguientes retos:
Compromisos
La presente Declaración tiene como objetivo, no sólo plantear un defensa del desarrollo económico local y sus actores en el territorio como instrumento crucial para la salida de la crisis y la mejora de la actividad económica, el empleo y el bienestar de la población en general, sino que supone también la adopción de una serie de compromisos por parte de REDEL y las entidades que la componen, en el sentido de:
- Trabajar para ampliar la capacidad de acción de REDEL. La grave situación económica de nuestras entidades ha supuesto, por una cuestión de prioridades, un debilitamiento del compromiso de gran parte de ellas con el proyecto de trabajo en red que representa REDEL. Sin embargo, consideramos que disponer de un espacio de encuentro, de puesta en común de preocupaciones y de ideas, de compartir experiencias, es más necesario que nunca. Es por ello que REDEL hace un llamamiento a todas las Agencias de Desarrollo Económico Local de España a integrarse en la red y participar de este espacio común, estableciendo mecanismos de incorporación que así lo faciliten.
- Sumar otras visiones del desarrollo económico local. El éxito de participación y de nivel en los debates del I Simposio Estatal de Agencias de Desarrollo Económico Local no debe esconder el hecho de que la representación fundamental en dicho Simposio procedía de las propias agencias o, en general, del entorno de la administración local. Otras visiones como la académica, la de los profesionales (en el ámbito público o privado) y la de otros actores del desarrollo económico local (empresas, sindicatos, etc.) o incluso de otras administraciones tuvo un papel subsidiario o incluso inexistente. Es por ello que debemos hacer extensible la presente Declaración a todas aquellas organizaciones que consideremos que desempeñan un rol relevante en nuestro ámbito.
- Comunicar adecuadamente el posicionamiento de REDEL. Tanto la presente Declaración como, en sentido más amplio, las cuestiones que conciernen al buen funcionamiento de las políticas de desarrollo económico local deben ser puestas en conocimiento, de la manera adecuada, al conjunto de la población, que en último término es la beneficiaria (y debería ser cada vez más copartícipe) de nuestras actuaciones. Para ello, la dirección de REDEL articulará los mecanismos de comunicación que se consideren oportunos para hacer llegar su voz y por extensión la del desarrollo económico local, a las instancias oportunas y a la opinión pública en general.
El presente documento ha sido aprobado por la Asamblea General de la Red de Entidades para el Desarrollo Local “REDEL”, con fecha 3 de octubre de 2014.