La provincia de Barcelona registra 2,6 millones de personas empleadas a finales de 2024, un máximo histórico

La economía de la provincia de Barcelona cerró un año 2024 con un crecimiento muy positivo y marcado por el dinamismo y la resiliencia del mercado laboral, en un contexto de paulatina reducción de los tipos de interés, pero de elevada incertidumbre a escala global. 

En concreto, la población ocupada registrada (afiliados totales a la Seguridad Social, según residencia padronal del afiliado) se ha situado en un máximo histórico de 2,6 millones de personas a finales del año 2024. Paralelamente, la provincia ha recortado la cifra de personas en paro en más de 6.000 a finales de año.

Así se extrae del Informe Económico Local de la Provincia de Barcelona 2025 , elaborado por la Diputación de Barcelona y la Cámara de Comercio de Barcelona, ​​que hace balance de la evolución económica de la provincia y de las 13 comarcas que la integran. Esta quinta edición del informe -heredero del Informe territorial de la provincia de Barcelona (23ª edición)- incluye tres monográficos y 13 artículos, uno por comarca, que permiten profundizar en el conocimiento de las economías locales, así como un  Mapa de Proyectos Estratégicos Locales (MPEL) , que es un instrumento de gestión paso de información que aporta.

En 2024, la economía barcelonesa ha experimentado una evolución positiva en la mayoría de los indicadores analizados, en un contexto marcado por una notable mejora de la actividad económica en Cataluña, a pesar del moderado crecimiento de la zona euro. En concreto, el PIB catalán aumentó el 3,6 por ciento, un punto más el año anterior (2,6 por ciento), y similar al crecimiento registrado por el conjunto del estado (3,5 por ciento), cifra que cuadruplica la media de la zona euro (0,9 por ciento). Este avance se debe, principalmente, a la solidez del mercado laboral, al dinamismo del consumo privado y la recuperación de la inversión.

 

Se alcanza un máximo de casi 2,6 millones de personas afiliadas a la provincia

Con 2.596 miles de personas al cierre del 2024, la población ocupada registrada según residencia padronal del afiliado, en la demarcación de Barcelona ha superado las cifras previas a la pandemia (2.398 miles en diciembre de 2019). Este dato supone un crecimiento interanual del 1,9 por ciento, aunque se ha moderado respecto a los tres años anteriores.

Por sexo, la evolución positiva ha sido muy similar entre las mujeres (2,0%) y los hombres (1,9%). El número de personas ocupadas registra un aumento en todos los grandes grupos de edad, a excepción de las personas de entre 30 y 44 años, con una ligera disminución (−0,2 %), en gran parte por efectos demográficos. Tanto los ocupados más jóvenes (menores de 30 años) como los de mayor edad (de 55 años y más) aumentan el 4,3%, mientras que los ocupados entre 45 y 54 años crece con menor intensidad, un 1,5%.

Por nacionalidad, cabe destacar el crecimiento del 5,6% entre los afiliados de nacionalidad extranjera -que representan el 17,1% del total- frente al 1,2% de los afiliados de nacionalidad española. Por comarcas, se ha registrado un aumento anual en todas las de la provincia, excepto en el Lluçanès (−1,5 %). Los crecimientos relativos más destacados se han observado en Garraf (2,3 %), Alt Penedès (2,2 %) y Bages (2,1 %). Las comarcas que presentan un ritmo de crecimiento más moderado en este último año han sido Moianès (0,7 %) y Anoia (1,4 %).

El sector TIC ha generado más de 5.000 empleos en un año en Barcelona

En relación con el número de puestos de trabajo (afiliaciones a la Seguridad Social), la provincia registró un crecimiento del 2,2 por ciento respecto al año anterior, en línea con el aumento de la población ocupada, que creció el 1,9 por ciento. Paralelamente, el número de empresas también ha aumentado, pero más ligeramente, un 0,5 %. Los sectores más dinámicos en términos de afiliaciones han sido, de nuevo, los servicios y la construcción. Por subsectores, destaca especialmente el impulso de las actividades de tecnologías de la información, que han generado cerca de 5.000 nuevos puestos de trabajo en un año. Otros subsectores con un destacado comportamiento han sido las actividades postales y de correos, el comercio al por mayor, el almacenamiento y los servicios de comida y bebidas (restauración), este último estrechamente vinculado al buen momento del turismo y de la restauración, con un incremento cercano a las 3.400 afiliaciones respecto a 2023.

 

El número de personas desempleadas en la provincia disminuye un 2,4%

En cuanto al paro, el número de personas en paro registradas en la demarcación ha disminuido el -2,4 %, una reducción más intensa que en el ejercicio anterior, hasta las 248.270 personas. Asimismo, la tasa de paro registrado se redujo en cuatro décimas hasta situarse en el 8,7 por ciento.

La evolución de las personas en paro ha disminuido de forma generalizada en todas las comarcas en 2024 –a excepción del Moianès (1,4 %) y el Lluçanès (12,2 %)–, con variaciones comprendidas entre el −0,9 % en el Barcelonès y −4,8 % en el Vallès Oriental. 

Igualmente, la tasa de paro se ha reducido en todas las comarcas al finalizar el año 2024, a excepción de Lluçanès y Moianès, gracias a la disminución del paro, y en algunos casos también por el aumento de la población activa. La tasa de paro más elevada se vuelve a dar en el Anoia (10,9 %), seguida del Bages (10,0 %) y el Garraf (9,9 %). En el otro extremo, se sitúan Lluçanès, Baix Llobregat y Moianès, con el 7,0 %, 7,9 % y 8,0 %, respectivamente. Sin embargo, Lluçanès y Moianès son las dos únicas comarcas donde la tasa ha crecido respecto al año pasado, ocho y una décima, respectivamente. Donde más ha caído la tasa ha sido en el Bages y el Vallès Oriental, seis décimas ambas respecto al mismo período de 2023.

 

El Moianès lidera el aumento de oferta turística en la demarcación

La oferta turística de la provincia ha crecido en 2024 respecto al año anterior, pero este crecimiento no se ha extendido por todo el territorio. En número de establecimientos, el incremento más significativo ha sido el del Moianès (17,5%), en contraste con el Vallès Occidental, que pierde el −0,4 %. Asimismo, el Moianès también es la comarca que lidera el crecimiento en el número de plazas turísticas (7,2%), y en este caso, ninguna comarca ha perdido plazas respecto al año anterior.

Respecto al año 2019, que se toma como partida antes de los efectos de la pandemia de la COVID−19, todas las comarcas presentan una mayor oferta turística, particularmente en el Moianès en cuanto a la oferta de establecimientos (73,8 %) y el Bages en cuanto a la oferta de plazas (39,6 %).

Mientras, la demanda turística se mantiene al alza pero con diferencias según las comarcas. En número de viajeros, el mayor incremento del último año se ha registrado en el Baix Llobregat (11,2 %), frente al mayor descenso del Bages (−15,1 %). Mientras que en número de pernoctaciones, es el Alt Penedès la que encabeza el incremento, y de nuevo es el Bages el que experimenta la mayor bajada (−12,2 %).

En comparación con el año 2019, el Maresme y el Baix Llobregat son las comarcas que capitalizan el mayor aumento de viajeros y de pernoctaciones (12,5 % y 12,1 %, respectivamente), siendo la Anoia la más perjudicada en ambos indicadores (−57,5 % y −52,5 %).

El Barcelonés se mantiene como el gran polo de atracción turística, ya modo de ejemplo, la comarca recauda el 83,0% del Impuesto sobre las Estancias en Establecimientos Turísticos total registrado en la provincia durante el año 2024.

 

La provincia de Barcelona tiene casi 5,9 millones de habitantes, un máximo histórico

La población de la provincia de Barcelona ha aumentado un 1,6% (93.563 personas más) respecto a un año atrás, hasta los casi 5,9 millones de habitantes a 1 de enero de 2024, un nuevo máximo histórico, según datos del padrón de habitantes. El ritmo de crecimiento del número de habitantes en Barcelona se ha acelerado ligeramente respecto al año anterior (1,4% en 2023), siendo el mismo al registrado en el conjunto en Cataluña (1,6%), manteniendo de este modo el peso relativo de la provincia sobre el conjunto catalán, el 73,4%. Barcelona ha registrado un incremento muy similar en Girona y Tarragona (el 1,5%, en ambos casos), y ligeramente superior al de Lleida (1,0%).

Un mapa industrial catalán asimétrico

“La accesibilidad a los polígonos industriales de Cataluña: conectando la producción económica y la gestión territorial” es uno de los monográficos que incluye este año el informe. El objetivo es aportar un análisis cuantitativo en profundidad de la accesibilidad a los polígonos industriales de Catalunya. De esta forma, se quieren responder algunas preguntas suficientemente importantes: ¿Cuántos minutos se tarda en llegar a un polígono? ¿Cuál es el espacio industrial con mejor posición en el conjunto? ¿Y en lo que respecta a las Comarcas Centrales? Desde el punto de vista de mejorar la movilidad, ¿hay demasiados polígonos o, sobre todo, tenemos demasiadas urbanizaciones dispersas?

El análisis destaca la presencia de áreas de cabecera con concentración de un elevado número de polígonos contiguos en el Vallès o bien de pocos polígonos grandes en la zona de Barcelona-Delta del Llobregat y Camp de Tarragona. La industria catalana es policéntrica, con intensidades de localización al menos en 27 comarcas, de la Sénia al sistema urbano de Figueres, pasando por la Segarra o Ripoll-Campdevànol. Sin embargo, el mapa industrial catalán es claramente asimétrico, con muchas comarcas que tienen muy escasos desarrollos industriales.

Los mapas de calor incluidos en el monográfico también muestran una divergencia entre los espacios densos industriales y turísticos. Mientras que la industria es más distribuida y dibuja una Cataluña en red, el turismo se caracteriza por ser más concentrado y pinta una faja litoral que se combina con Barcelona.

Cataluña tiene una gran dispersión tanto en los polígonos como en las urbanizaciones. Además, existen municipios que dependen del polígono como infraestructura principal, sobre todo los de especializaciones marcadas o aquellos que tienen una economía de servicios muy delgada. Por último, el SIPAE ofrece datos de los polígonos con sus características físicas y económicas por medio de encuesta. En este artículo se ha explotado sólo una pequeña parte.

 

El sector TIC se consolida en la provincia, con más de 130.000 ocupados, casi el doble que en 2012

Otro de los monográficos del informe tiene como objetivo analizar cuantitativamente la evolución y distribución geográfica del sector de las TIC en la provincia de Barcelona entre 2012 y 2024. Se quiere determinar qué peso tiene respecto a la economía local, cómo ha crecido en número de afiliados y empresas, cómo se distribuye territorialmente entre comarcas, y cuál es el balance y España.

En el año 2024 en Barcelona había 130.485 afiliaciones al sector TIC y 5.037 empresas, lo que equivale a un 4,7% del empleo (frente al 3,2% en 2012) y un 2,8% del total de empresas de la economía de la provincia (frente al 2,1% en el 2,1%). El crecimiento acumulado entre 2024 y 2012 del número de ocupados en el sector es del 93% y del número de empresas del 35%. La mayor parte de la actividad TIC se desarrolla en servicios, mientras que la industria TIC representa una parte mucho menor (empleo: 0,17%; empresas: 0,12% en 2024).

Del total de personas trabajando en TIC en 2024, un 89% son asalariadas, y un 10-11% autónomas. El crecimiento se debe sobre todo al aumento de asalariados. El Barcelonés es, de largo, la comarca dominante: en 2024 concentra unas 95.145 afiliaciones TIC, aportando el 83,5% del incremento absoluto de empleo TIC desde 2012. También concentran una parte muy elevada de las empresas del sector.

El tamaño medio de las empresas TIC ha pasado de 14,4 trabajadores por empresa en 2012 a 23 en 2024. Esto indica consolidación y maduración del sector. Por último, aunque el sector TIC crece en toda Cataluña y España, Barcelona mantiene un grado superior de especialización.

 

Las mujeres están más afectadas por los salarios bajos, la parcialidad y la temporalidad

Por último, y como novedad, se incluye un análisis sobre la realidad socioeconómica de la provincia de Barcelona con una perspectiva de género. Se examinan las diferencias entre mujeres y hombres en tres grandes ámbitos: el sociodemográfico, la contribución económica y la calidad del trabajo.

El análisis refleja que el empleo muestra que las mujeres están más presentes en sectores de servicios y menos en ámbitos industriales y tecnológicos. Asimismo, persisten diferencias importantes en las condiciones laborales: salarios más bajos, mayor parcialidad y temporalidad —las mujeres representan el 61,3 % de las personas con contrato temporal a jornada parcial—. También se sitúan por debajo del 50% en los contratos estables (indefinido a jornada completa), con el 42,4%. En cambio, cuando se considera el desempleo, son mayoría, con un 57,4%.

La feminización de determinados empleos y el peso de las excedencias por cuidado de hijos y familiares, que recaen mayoritariamente sobre las mujeres, perpetúan roles tradicionales y limitan la diversificación profesional. A pesar de los avances logrados en la participación económica, la desigualdad de género sigue siendo un reto estructural.

 

NOTA: Noticia traducida con Google Translate.  Rogamos disculpen si existe algún error en el texto.